Es importante crear en México mecanismos de financiamiento público ante la convergencia digital, como lo realizaron otros países, para garantizar que el cine local se estrene en la cartelera comercial, señaló Marina Stavenhagen, directora del Instituto Mexicano de Cinematografía (Imcine).
En la mesa Conclusiones sobre el panorama y retos en México, la última dentro de las Jornadas Nuevos Modelos para la Distribución del Cine y el Audiovisual, organizadas por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), a través del Imcine, también participaron: Irma Pía González, directora General de Canal 22; Maximiliano García Pérez, director general de la Cámara Nacional de la Industria Cinematográfica y del Videograma; Miguel Necoechea, presidente de la Asociación Mexicana de Productores Independientes, y Víctor Ugalde, presidente de la Sociedad Mexicana de Directores y Realizadores de Obras Audiovisuales.
La tarde del sábado 24 de marzo, en el Teatro de las Artes del Centro Nacional de las Artes (Cenart), Stavenhagen comentó que el hecho de que lo digital esté remplazando los equipos de 35 milímetros es una tendencia internacional que está dictando el desarrollo de la exhibición cinematográfica comercial e indicó que la amortización de los equipos que están implementando los exhibidores a la distribución plantea la necesidad inmediata de actuar con iniciativas públicas y privadas para garantizar que el cine mexicano llegue a las salas comerciales.
Agregó que frente a la falta de infraestructura cinematográfica como se presenta en otros países del continente, como Brasil y Perú, es fundamental apoyar la creación y consolidación de esquemas alternativos. Asimismo, mencionó como fundamental fortalecer y fomentar la creación de cineclubes y las propuestas itinerantes de exhibición, “impulsándolas con las instituciones públicas de ámbito gubernamental, así como incorporar esquemas de financiamiento mixtos”.
Los cinco participantes coincidieron en la necesidad de renovar los marcos normativos del país para así legislar a la cinematografía de manera equilibrada entre los viejos y nuevos modelos, buscando la equidad en el acceso a este bien cultural.
Al tomar la palabra Irma Pía González indicó que independiente de la legislación que se tiene en el país debe ser obligación de la televisión en México difundir y proyectar cine, no sólo nacional, sino internacional pues es una ventana maravillosa para fomentar el llamado séptimo arte.
Y añadió que no se han canalizado recursos para que la televisión pública pueda hacer, difundir y promover cine, lo que fomentaría la producción independiente y la promoción de nuevos talentos que tuvieran cabida no sólo en la pantalla de cine sino también en la televisión.
“El gran problema es que hay una desintegración sumamente grave de las industrias audiovisuales. Hay que seguir haciendo cine, la televisión debe producirlo con el apoyo de instituciones y fortalecer la industria cinematográfica para que nos permita dar, fomentar y evolucionar la cultura de México”, concluyó.
Para Necoechea, el cine está más vivo y presente que nunca en fase de transformación y con él todo el mundo audiovisual. “Si no existieran plataformas como YouTube no tendrían salida miles de contenidos, nadie las vería pero esa no es la solución a una industria que produce contenidos y en la cada vez es más difícil sobrevivir para los productores independientes”.
Respecto a la legislación, dijo, estamos en un siglo de transformación y acomodo, como un renacimiento que tendrá que desembocar en una etapa excelsa de ilustración.
El guionista e investigador cinematográfico, Víctor Ugalde, indicó que en los productos audiovisuales de ahora son importantes los contenidos y las nuevas tecnologías. “El cine narrativo pasa de la calidad del celuloide a una tecnología digital que posibilita la cinematografía en países impensables al tiempo que transforma su forma de ser narrado y transmitido”.
Con esta mesa se dieron por concluidas las Jornadas organizadas por el Conaculta, a través del Imcine, por lo que Stavenhagen agradeció la participación de los invitados especiales que compartieron sus experiencias.