
Presentación del monográfico
Por: Diana Guerra Chirinos
Una década antes del 2003, año en que UNESCO pone a discusión de los Estados Parte la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial, eran pocos los países iberoamericanos que habían incluido la protección de este patrimonio en sus legislaciones nacionales y menos aún los que ya actuaban activamente en su registro, inventario o promoción. Lo mismo sucedió en el campo de la investigación académica. Luego del 2003, las discusiones sobre el patrimonio inmaterial se acentúan y se disponen medidas para ayudar a los países a proteger sus tradiciones, expresiones orales, artes, usos sociales, rituales, actos festivos, conocimientos y técnicas artesanales. El reto de la salvaguarda del patrimonio inmaterial llegaba cuando aún se enfrentaba -y se enfrenta- la desaparición del patrimonio material, a pesar de que este último lleva décadas de atención, discusión, elaboración de modelos de gestión y de instrumentos para su conservación.
Sobre el patrimonio inmaterial hay por delante un camino largo que recorrer. Sin embargo, existen serios esfuerzos desde el ámbito iberoamericano para comprenderlo, dinamizarlo y asegurar su transmisión a las próximas generaciones: por un lado, está la creación del Centro Regional para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de América Latina (CRESPIAL), entidad adscrita a UNESCO y con sede en Cusco (Perú); y la organización de los Encuentros para la Promoción y Difusión del Patrimonio Inmaterial de Iberoamérica, que ya va por su novena edición y que han generado importantes publicaciones. Cabe destacar además, los esfuerzos individuales de los gobiernos de Brasil, Argentina, México y Perú por diseñar políticas públicas nacionales al respecto.
Desde el Portal Iberoamericano en Gestión Cultural hemos invitado a expertos e investigadores iberoamericanos para reflexionar sobre el tema, ya sea a través de la discusión de aspectos conceptuales, como a través del análisis de casos puntuales referidos a manifestaciones del patrimonio inmaterial. La preocupación por su salvaguardia ante los efectos de la globalización, la participación del Estado, el rol que deben tener las comunidades que crean y recrean este patrimonio, la difícil tarea de su registro e inventario, y la definición del rol del gestor del patrimonio inmaterial, son algunas de las preocupaciones que comparten los autores en esta decimoséptima edición del Boletín Gestión Cultural.
En el Foro central presentamos un artículo de la Dra. Mónica Lacarrieu, reconocida investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas de Buenos Aires (Argentina), quien aporta una interesante reflexión sobre la intervención política en la gestión del patrimonio inmaterial y las posibles consecuencias para las comunidades y para el propio patrimonio. Otro aporte en la línea de la reflexión teórica lo presenta el Dr. Francisco López Morales, Director de Patrimonio Mundial del Instituto Nacional de Antropología e Historia de México, quien nos explica el proceso de atención al patrimonio inmaterial que el Estado mexicano ha venido trabajando, en especial con el tema del inventario.
También presentamos la experiencia del museo de Mamoiada (Sardinia, Italia), escrito por Mónica Iorio, catedrática de la Universidad de Cagliari, quien sostiene que dicho espacio, dedicado a la cultura popular local, ha generado beneficios económicos y sociales a la población local. Por otra parte, Oscar Navajas, Profesor de la Universidad Antonio de Nebrija (España) discute sobre los valores intangibles del patrimonio material.
Lorena Monsalve, Responsable del Área de Planificación y Gestión de Proyectos de CRESPIAL, comparte unos apuntes que nos acercan al tratamiento que desde el ámbito latinoamericano, viene recibiendo el patrimonio inmaterial, en el contexto de la actuación de dicha entidad. El aporte de Gara González nos convence de la utilidad de una herramienta como la web 2.0 en la preservación del patrimonio inmaterial, puesto que propicia la participación activa de las comunidades quienes, por este medio, pueden gestionar, registrar, recrear y difundir sus propias tradiciones y conocimientos intangibles.
Siguiendo la tradición de ediciones anteriores, dedicamos un espacio para la presentación de Experiencias. El Dr. Carlos Hiriart Pardo comparte sus preocupaciones por un patrimonio que empieza a perder autenticidad ante el excesivo consumo turístico: la Fiesta de la Noche de los Muertos en Michoacán (México). Finalmente, el reconocimiento internacional de la Dieta Mediterránea como patrimonio inmaterial da paso a un análisis en el que Margalida Castells enumera la consistencia de esta propuesta y la necesidad de preservarla como parte de uno de los más sanos y mejores hábitos alimenticios del mundo.
Finalmente, como en cada edición anterior, encontrará entrevistas, proyectos, reseñas bibliográficas y enlaces relacionados con el patrimonio inmaterial.
Esperamos que este esfuerzo editorial propicie mayor reflexión y conocimiento de cómo se viene trabajando en el ámbito de la gestión del patrimonio inmaterial y cómo debe enfocarse nuestro trabajo para no limitarnos a congelar la dinamicidad cotidiana de uno de los aspectos más valioso de nuestra cultura.
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