Iguazel Elhombre
Blog: Piticascas... by Iguazel Elhombre

Soy palabrista...Cultura, creatividad, innovación, comunicación, medios sociales, publicidad, gestión de proyectos, opinión, escritura... todas las piticascas que me gustan y a las que me dedico

Presidenta PROCURA, Profesionales de la cultura en Aragón. http://procura.org/web/ 
01/02/2013
Invisibles hacedoras de cultura

¿qué se detecta?
Resulta frecuente que el alumnado de los estudios sobre gestión cultural sea mayoritariamente femenino, aunque sus docentes sean generalmente, más hombres que mujeres. También es habitual que en multitud de foros y encuentros sobre gestión cultural se diga que la cultura es un área donde hay una fuerte presencia de empleo femenino. Curiosamente, quien dice esto suele ser en su mayoría hombres ¿por qué? Porque la referencia de autoridad sigue siendo masculina.

Podemos hacer un poco de historia de la política cultural para hablar del desengaño de la democracia cultural. En un mundo en el que no había nada, todo estaba por hacer y cualquier cosa que se hiciera era mejor de lo que había porque no había nada. Con la llegada de la democracia en España se empiezan a desarrollar las políticas culturales y por tanto, se necesitan cubrir los puestos de trabajo en cultura. Estas personas que entraron en los primeros años ochenta, generaron una cultura masculinizada, porque en su mayoría eran hombres pero también generaron una cultura paternalista en otro juego perverso para desactivar la cultura crítica con el poder. No se iba a morder la mano de quien te da de comer... Hablo de generación bloqueo porque esas personas que entraron entonces, se mantienen todavía hoy aunque hayan cambiado de asiento (de un teatro pasan a dirigir un museo) impidiendo el acceso a los puestos de dirección de las políticas culturales de nuevas personas que pudieran regenerar la práctica de la cultura. Y no estoy hablando de un enfrentamiento entre experiencia versus juventud ni de un quítate tú para ponerme yo. Estoy hablando de que se ha generado un sistema muy poco permeable a renovar la práctica cultural. Y aunque hayan accedido mujeres a lo largo de estos años, los puestos de mayor capacidad de incidir en la dirección de la política cultural estaban bloqueados, porque ya tenían a alguien sentado en los asientos y porque las inercias machistas no facilitan el paso a que se sienten las mujeres en los puestos de mayor responsabilidad técnica o política. Y porque aunque lograran acceder, el prisma de acción, los marcos del sistema, seguían teniendo un enfoque patriarcal.

Este monopolio de los hombres en la dirección de la política cultural y esta visión paternalista de la acción en cultura hace que la fuerte presencia femenina en la actividad cultural no se traslade en que las referencias de autoridad sean femeninas ni se visibilice en los puestos de representatividad. Nos dejan ser musas, que servimos de inspiración para ellos, los artistas, podemos ser consumidoras de cultura, incluso podemos trabajar en cultura. Pero nos neutralizan a la hora de ser creadoras y de dirigir la política cultural. Autoría y autoridad. Laura Freixas lo explica muy bien cuando habla del techo de cristal, en el libro Mujeres y cultura (http://www.mav.org.es/documentos/mujeres%20y%20cultura_MCU.pdf)

Respecto a la autoría y las dificultades de creación. Marta Tikkanen en uno de los poemas de su libro “La historia de amor del siglo” decía: “Mi madre tenía siempre su máquina de escribir en el regazo cuando escribía”, que recuerda a la reivindicación que ya hacía Virginia Woolf en “Una habitación propia” aludiendo a que lo que necesita una mujer creadora es un espacio para crear. Debido a las inercias de una sociedad machista, hombres y mujeres no llegamos a la creación desde una posición de igualdad de oportunidades. En el caso de las mujeres, nuestro potencial creador está sometido a nuestro papel de cuidadoras principales.

Y sobre autoridad, y aun venciendo todos los escollos, no se visibiliza la creación cuando creamos. Sólo uno de cada diez premios nacionales recaen en una mujer. ¿pero quien compone los jurados? Hombres. Y lo mismo pasa con el resto de organismos que toman algún tipo de decisión en materia cultural. Directores de museos, teatros, editoriales, o directores generales de administraciones públicas.

¿qué se puede hacer?
Romper un sistema desigual, injusto y perverso. Y esto queda muy bien como eslogan de guerra pero que luego hay que llevarlo a la práctica de nuestras barricadas cotidianas, realizando esfuerzos concretos y de manera constante para ir pulsando detonadores que activen el cambio:

1. Tomar conciencia del problema de desigualdad. La igualdad tiene que ser real y efectiva y si no, no es. Y todavía no lo es. Y el que lo llegue a ser depende de que consigamos que se transformen muchas cosas pero primero y antes que eso, de que las mujeres asumamos la responsabilidad de protagonizar nuestra historia. Porque no se trata de que nos den algo sino de conquistarlo. Y la conquista de derechos siempre se ha hecho a través de la lucha social y no de romerías a la virgen.

2. Favorecer la realización de análisis, estudios, artículos, etc. que visibilicen la labor de las mujeres en cultura. Tenemos que ocupar el espacio para convertirnos en referencias de autoridad y tenemos que ser nosotras las que nos escribamos porque sino los que sigan escribiendo la historia serán exclusivamente los hombres y por tanto, la visión será masculina y no en términos de igualdad.

3. Potenciar la creación de imaginarios femeninos. Desde la cultura no debemos perpetuar y legitimar sólo el protagonismo masculino en nuestra creación. Si queremos llegar a alcanzar la igualdad entre géneros, tendremos que generar igualdad en autoridad y autoría. Fomentemos el protagonismo de la mujer en nuestras ficciones.

4. Exigir buenas prácticas para evitar prácticas sexistas en los órganos de decisión sobre política y práctica cultural.

5.Reivindicar el derecho a la cultura y a la acción cultural. Hay que cambiar cosas para que las hacedoras de cultura puedan vivir de la creación y mediación cultural. En demasiadas ocasiones estamos derrochando nuestro talento y activismo en trabajos que nos procuren el sustento económico pero que no coadyuven a la transformación cultural simplemente porque desde la creación no sacamos rendimiento económico que cubra nuestras necesidades básicas. Y aquí tenemos un gran reto.

6. No resignarse, si sabemos que uno de los problemas es la visibilización de la práctica cultural femenina, no sucumbamos a lo fácil de llamar como referencias de autoridad a hombres sólo por no haber hecho un rastreo más exhaustivo para encontrar a esas mujeres que sean referencias de autoridad en un determinado tema y de este modo, no seguir manteniendo la presencia exclusivamente o mayoritariamente masculina.

7. Denunciar. Hacer militancia feminista a diario. Denunciar a la práctica cultural que insista en generar imaginarios colectivos basados en el sexismo. Denunciar cuando nos encontremos en actos que no tienen representación femenina. Denunciar las declaraciones de representantes políticos y medidas llevadas a cabo que supongan un atentado contra la igualdad. Denunciar a los medios de comunicación que no tengan a firmas femeninas entre sus colaboradores. Denunciar, denunciar y denunciar.

8. Generar inercias de solidaridad y cooperación entre mujeres que sean transformadoras. Y pongo el énfasis en la voluntad de transformación para que las guerrilla girls no se acaben convirtiendo en una sección femenina cultural, y perdón por esta provocación tan bruta. Tenemos que fomentar la creación de redes de colaboración entre las mujeres y generar comunidad pero teniendo la voluntad de transformar, no de escorarnos a un lado y prestarnos auxilio social, sino generando dinámicas compartidas que ayuden a la transformación efectiva de un sistema machista.

Y esto es lo que quería decir, que dejemos ya de pronunciarnos en voz baja.

 

 

  Temas: Políticas culturales, Sociología de la cultura, Industrias culturales (general), Medios de comunicación
  Enlaces de interés: Mujeres y Cultura
Políticas de Igualdad
http://www.mav.org.es/documentos/mujeres%20y%20cultura_MCU.pdf


Clásicas y Modernas, Asociación para la igualdad de género en cultura.

http://www.clasicasymodernas.org